La Hora Cero, es el título de una de mis novelas, pero también es el contrapunto a la “La Hora 25″, novela de C. Virgil Gheorghiu.
No se trata de disponer de una hora de más en la vida sino de poner el reloj a cero y empezar de nuevo.
Cada día, o tal vez cada noche, regresaré a mi Hora Cero para compartir con quienes me lean más dudas que certezas porque, aunque tengo alguna convicción, hace mucho tiempo que no me fio ni de los profetas ni de los salvadores, que son los que más abundan por estos pagos mal pagados, pero siempre bien cobrados por ellos.
Hola. Cualquier noche es buena para compartir dudas.
Los que tienen certezas no necesitan hablar con los demás.
Diego, bienvenido a la blogosfera.
Ahora, que se note el toque de diseño… y sobre todo “afila la pluma”.
Oscar.