Alvaro Uribe, Presidente de la República de Colombia ha contraído el virus de la gripe AH1 N1 (simplificando: la gripe A) e inmediatamente fuentes oficiales de su país han informado, a través de los canales diplomáticos, a quienes participaron en la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para que se adopten las medidas correspondientes.
No me imagino a Hugo Chavez infestado del famoso y temido virus porque procura mantenerse cuanto más lejos mejor de su homólogo colombiano.
Aquí en España la cosa es distinta. Aquí la única gripe seria que padecemos todos y para la que no existe vacuna ni antídoto salvo las elecciones en la que los españoles eligieran una opción alternativa es la gripe Z.
Es una gripe que se contagia de forma más rápida que la pandémica, pero tiene la ventaja de que no traspasa nuestras fronteras. Sólo los españoles somos susceptibles de padecerla. Tal vez por eso ninguna de nuestras autoridades ha advertido a quienes estos días se relacionan con Zapatero del riesgo de contagiarse.
Una de las características de este virus es que no preocupa al gobierno y por lo tanto no podemos esperar que haga nada para evitarnos el contagio, más bien al contrario su existencia será negada sistemática y tozudamente, y se buscarán opciones semánticas varias para referirse a ella con tal de no llamarla por su nombre.
La sintomatología de esta gripe tiene las siguientes características: bajan las defensas económicas de tu cuenta corriente, sientes una depresión que te impide ver las cosas con optimismo, y finalmente tienes que pagarte tú mismo el tratamiento.
Entre los no contagiados las cosas se ven con una óptica menos negativa, pero empieza a notarse un cierto desistimiento en el entusiasmo gregario que les caracterizaba. Se niegan a cantar aquello de “prietas las filas”, aunque es ése el sentimiento de resistencia que desean forzar.
El miedo a que esta gripe sea epidémica empieza a preocupar entre quienes se niegan a reconocer su existencia.