iba campeón

imageEl magistrado del Tribunal Constitucional Enrique López presenta esta mañana la dimisión de su cargo, aunque anunció su intención de hacerlo ayer mismo, unas pocas horas después de ser pillado por la policía condiciendo su moto sin casco, saltándose un semáforo en rojo y habiendo consumido suficiente alcohol como para no conducir. Según parece venía de una despedida de soltero de un amigo y, ya se sabe que en esos eventos prematrimoniales beben hasta las streepers.
La noticia la han dado los periódicos con distintos calificativos. Unos dicen que iba borracho, otros afirman que estaba ebrio y los más discretos afirman que dio positivo en el control de alcoholemia, que para el caso es lo mismo porque cuadriplicaba el nivel de alcohol en sangre permitido por la ley.
Antes de continuar con esta reflexión quiero decir que aplaudo que haya dimitido inmediatamente porque vivimos en un país en el que no hay quien se vaya a su casa después de haber tenido una conducta no ejemplar.
Yo no me imagino a otros de sus colegas del alto Tribunal en una de esas fiestas porque, como dice mi hermana, “con la edad, los cuerpos y las cabezas se ponen muy mal”, y los otros magistrados no están para juergas, pero Enrique Martinez además de joven es bien parecido y aficionado al disfrute.
Esto de beberse toda una cosecha de güisqui en una noche de juerga no es tan infrecuente entre algunos de nuestros representantes públicos, algunos de los cuales han sido pillados en tal situación que si alguien hubiese encendido una cerrilla cerca de ellos se habría provocado un incendio, y no tengo nada que decir al respecto porque cada uno se machaca el hígado como le viene en gana. En cambio me sorprende la aversión que tienen algunos de estos personajes a cogerse un taxi para regresar a sus casas cuando van más cocidos que unas gambas a la plancha.
Recuerdo el caso de un amigo mío que durante una cena bebió más de lo razonable y cuando se levantó a la mañana siguiente le preguntó a su mujer que si él había llegado la noche anterior un poco colocado, a lo que su santa le contestó. “Nada de colocado, ayer venías campeón”.
Sé que cualquier conclusión puede sonar a moralina, pero me arriesgaré. El alcohol es una droga demoledora, aunque algunos la consideren un elemento de relación social. Y lo más importante: de poco vale que nuestros representantes legislen si no hacen pedagogía ni dan ejemplo.

Anuncios

Un comentario en “iba campeón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s