en el adios de rubalcaba

RubalcabaAyer me pidieron de un par de periódicos que les escribiera una frase para definir el adiós de Alfredo Pérez Rubalcaba y dije que sería injusto y poco riguroso resumir en dos líneas su trayectoria, pero para sintetizar, diría que ha sido un hombre de Estado, de partido, una oportunidad perdida y un interrogante de futuro.
Sin embargo ahora pienso que es mejor resumir que contarlo todo para ser leal a la frase que dijo al dimitir como secretario general de su partido “En España se entierra muy bien”.

Tantos años dedicados a la vida política tiene sus luces y sus sombras, y nadie puede negarle al político cántabro que nació para esto, disfrutó como un poseso y que tuvo mucho más poder cuando mandaban otros que cuando le tocó ser el teórico número uno de su partido.
Rubalcaba era Maquiavelo y para ostentar esa cualidad hay que ser muy inteligente, hábil, calculador pero al mismo tiempo hombre de Estado porque sin esa concepción el que actúa atendiendo a los consejos que daba el autor de El Príncipe es simplemente un chapucero, y Rubalcaba nunca improvisó.

Hoy hay quienes se detienen en recordar los episodios que menos favorecen su acción política y pasan por alto de otros que la dignifican, pero yo creo que en el cómputo global ha hecho más servicios a este país y a su partido que las marrullerías que también podemos encontrar en su biografía.
Algunos le van a echar de menos porque nunca fue un político vulgar ni mediocre, y los que aplauden el relevo generacional espero que acierten en la elección del su sucesor porque, para lo bueno y lo malo, no será fácil encontrar a uno de su nivel.

Lo que sí tengo claro es que la Universidad ganará con su presencia, porque su cabeza está mucho mejor amueblada que la de los profesores de Podemos que emplean sus clases en vender ideología sectaria.
Por cierto. Rubalcaba no se va, que yo sepa, a ningún Consejo de Administración de ninguna multinacional.

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4 comentarios en “en el adios de rubalcaba

  1. Demos tiempo al tiempo las multinacionales no suelen darse por vencidas y los políticos, no necesitan mucha vaselina para dejarse querer….y caer….

  2. Ay Diego, no se me eche a perder!!!!!

    “Lo que sí tengo claro es que la Universidad ganará con su presencia, porque su cabeza está mucho mejor amueblada que la de los profesores de Podemos que emplean sus clases en vender ideología sectaria.”

    Que rub-al-kaaba aparezca por el templo del saber -es una licencia, claro- es otro + de sus insultos -de “rub-al-kaaba”- a la inteligencia.
    ¿Tendrá escrito, él o teresita-de-la-vogue-blues-band, su verdadero papel en el 11M? ¿Lo conoceremos algún día?
    El tipo tiene una pátina de oprobio sobre sí que espeluzna, amigo Diego, como para andarse con cortesías.

    Y con ciertos esquemas argumentales se puede convenir que el Sida es mucho mejor que un cáncer galopante de …; de lo que sea, que este asunto lleva parejo demasiado dolor como para bromas.

    • Fernando. Yo podría haber hecho un análisis distinto a el que he firmado, y recordar cosas de su biografia política, pero he optado por ser amable en esta despedida porque como dice Rubalcaba, ” En España se entienrra muy bien”,

      • Querido Diego. ¡Si sabré yo de su afabilidad! ¡Más que de sobras!
        Pero mi juicio quiero que se acerque a la epidermis del personaje como si fuera una capa más de esta.
        Un Galdós del XXI se inspiraría en el portavoz del gobierno del Gal, presidido por el gran gatazo de Ferlosio, para un protagonista de un nuevo Grande Oriente.
        Y en la historia de la infamia siempre cabe gente.

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