dignidad devaluada

image
Un joven palestino fue secuestrado por unos ciudadanos israelitas y lo torturaron y quemaron vivo como represalia por el secuestro y muerte de unos compatriotas suyos. Horas después un video grabado clandestinamente permite ver cómo dos policías israelitas arrastran y patean brutalmente a otro joven palestino de 15 años y luego lo detienen . Este chaval se llama Tarek Abú Judair y es primo de la anterior víctima. El ministerio de justicia israelí ha ordenado una investigación sobre lo que califican “incidente” pero no se conoce por ahora ningún pronunciamiento oficial condenado ninguno de los dos hechos violentos .
En la zona se practica la ley del talión y no es de extrañar que exista una cierta impunidad cuando la venganza la ejercen hombres de uniforme, porque las leyes del Estado de Israel protegen la dignidad y los derechos de los judíos pero no así de quienes no lo son, basándose en argumentos sobre la seguridad y el estado de guerra que permiten los abusos físicos como arma política. En 1996 la Corte Suprema autorizó el uso de “fuerza física moderada” contra sospechosos de terrorismo. En marzo de 1998, la tortura fue legalizada y dos meses después el Comité contra la Tortura de la ONU condenó a Israel. Es evidente que los palestinos también ejercen violencia contra los judíos pero la dignidad de los Estados no es compatible con la tortura practicada y tolerada desde instancias oficiales.
No me sorprende que Cristiano Romaldo al final del partido de Portugal contra Israel se negara a intercambiar su camiseta con un jugador de aquel país diciendo que él no tenía ese gesto de deportividad con los asesinos.
Aquella no es una zona a la que es previsible que algún día llegue una paz duradera y puedan convivir israelíes y palestinos, pero tampoco hacen nada por conseguir ese objetivo quienes alimentan el odio.
Hace unas horas he podido escuchar una grabación espeluznante de unas torturas contra un preso político guineano en una cárcel de Bata. La dignidad del torturado que suplicaba que no siguieran con ese suplicio, era una moneda de cambio que quien le hacía sufrir no aceptó .
Si alguien merece la cárcel durante muchos años es el funcionario que tortura, ya sea en un país que se dice democrático o en otro que nunca lo ha sido.

Ñ

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s