la camisa del hombre feliz

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El hombre feliz no tenía camisa, eso es lo que cuenta el novelista ruso Leon Tolstói, pero nadie se lo cree porque es fácil fabular historias irreales ya que, como todo el mundo sabe, los que no tienen nada son unos desgraciados.
De que nos creamos eso se encargan los que ganan mucho dinero a costa del trabajo de los demás, que generalmente son hombres tripudos, calvos y con mala leche, que acaban teniendo problemas con Hacienda aunque no con su conciencia. Uno de ellos se llama Carlos Slim considerado el hombre más rico del mundo, que ha propuesto que los suertudos que tienen un puesto de trabajo deberían tener una jornada laboral de 11 horas seguidas durante tres días a la semana, para que luego pudieran disponer de otros cuatro días sin trabajar.
Dicen que la creencia de que el trabajo es un castigo divino proviene de la moral protestante pero yo dudo que sea cierto lo del castigo. Lo que sí es una bendición del cielo es el ocio que nos permite dedicar el tiempo que queramos a hacer las cosas que queremos, entre las que no se excluye la posibilidad de no hacer nada, aunque hay gente que no está preparada para tremenda felicidad.
Circulan por el mercado editorial dos libros que pienso leer. Uno es del periodista Andrew J. Smart, titulado ” El arte y la ciencia de no hacer nada” en el que defiende la teoría de que si trabajásemos menos seríamos más productivos , aunque la obsesión del hombre actual es estar en una actividad permanente, incluso cuando está fuera de su horario laboral. Creemos que seremos más felices cuanto más nos parezcamos a quienes nos explotan.
El otro libro es el de Sonja Lyubomirsky “The How of Happiness: A New Approach to Getting the Life You Want “, que significa algo aproximado a ” La fórmula para la felicidad: una aproximación a vivir la vida que uno desea” , y que se resume en ocho consejos de los que yo destacaría dos: sentirse bien y agradecido por todo que uno tiene y saborear los placeres de la vida y la situación en la que uno se encuentra”.
Pero hay dos cosas que nos lo impiden. Cada día queremos tener más y siempre estamos insatisfechos con lo que tenemos.
Yo estoy en esa fase en la que empiezo a entrar en el exquisito grupo de los que son felices con pocas cosas, con mucho tiempo, con algún principio y alguna gente a la que querer.
Tenía razón Tolstói. Se vive mejor sin camisa.

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2 comentarios en “la camisa del hombre feliz

  1. Estoy en tu mismo grupo soy feliz con muy pocas cosas es decir con todo el tiempo del mundo para poder elegir lo que quiero hacer o no …..

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