cervanteando

Goytisolo.php

La única concesión que hizo Luis Goytisolo a la hora de recoger el Premio Cervantes fue ponerse una vieja corbata de hace 35 años que guardaba en algún baúl de trastos en desuso, porque todo lo demás era casi suyo, incluida la ironía que llevó a decir que ”rodeado de tantas cámaras y micrófonos, se sentía como Luis Bárcenas al llegar al juzgado”.

Lo más importante de su discurso fue que cervanteó con el descaro de los hombres libres cuyo patrimonio es la coherencia, y su compromiso la ausencia de hipotecas ideológicas que le aten a modas, corrientes u oportunismos.

Algunos cronistas han destacado que en su parlamento hizo una pausa valorativa para decir que “podemos” volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia”.

Yo no sé si pensó en Pablo Iglesias o simplemente utilizó esa forma verbal para decir que no hay espacio para la resignación frente a la injusticia, porque en caso contrario solo podrán utilizar el verbo poder los seguidores y simpatizantes de esa formación política.
Es cierto que Goytisolo recordó que las razones para indignarse son múltiples, y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo, pero para quienes pretenden acercar ese ascua a su particular sardina añadió que “no se trata de poner la pluma al servicio de una causa por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de ésta en el ámbito de la escritura” y ahí se permitió el desahogo no corporativista de dedicarle unos párrafos a los que llamó parásitos de la literatura.

Cuando se tienen los años, el prestigio y el recorrido de este autor que viste chilaba en Marraquech y como a Machado “le duele España”, los oportunistas que venden su pluma literaria al mejor postor o a la causa menos justa no merecen su respeto.

Tal vez la lección más clara que cada año sacamos de los discursos de los premiados con El Cervantes es que todos ellos están contaminados por la vena quijotesca y no se resignan con la injusticia.

Hay gente a la que le sorprende que los escritores sean personajes libres, pero lo cierto es que, salvo los que antes de sentarse ante al ordenador o la antigua Olivetti calculan las consecuencias negativas de sus palabras y se abstienen de escribirlas o pronunciarlas, los otros disfrutan del placer de tener guardada durante 35 años una corbata vieja en un baúl.

Anuncios

Un comentario en “cervanteando

  1. Con todos los respetos, pero que quieren que les diga pero a mi, me da la impresión de que a cualquiera, se le da un premio y si además es de esta categoría, creo que mucho más merecido lo tiene, el “Genio del Comic” IBAÑEZ …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s