La farfolla, el valle de Josafat y el inglés.

 

 

imageLes voy a hacer una confidencia: yo cuando me miro al espejo y no me gusta la imagen que me devuelve, me dejo la barba o me corto el pelo con la sabia intención de que el próximo rostro con la que me encuentre sea de alguien por quien sienta mayor simpatía .

Parece ser que eso es lo que hacen las mujeres cuando no se gustan, y como yo, según me ha dicho algún editor, tengo desarrollada una cierta alma femenina porque las protagonistas de mis novelas son absolutamente creíbles dentro y fuera de la cama, también , como ellas, cambio de imagen.

Estos días en los que estoy en un pueblo con playa a la que no voy, dedico el tiempo al vicio de escribir, al placer de reflexionar sobre lo que dicen los demás que ignoran que les escucho, y a quedar con mis amigos para comer o jugar al golf, porque nunca me olvido de un consejo que me dio un hombre sabio :

” Cuando se tiene una cierta edad – querido Diego- y uno quiere mantenerse física y mentalmente como si tuviera otra, tiene que llevar una buena-mala vida que le ayudé a mirase al espejo sin lamentar lo que ve”.

Desde que me dio esa fórmula de supervivencia, yo le hago caso y no puedo quejarme.

Antes hacía cosas más arriesgadas pero ahora juego al golf. que no es un deporte de ricos como se empeñan en afirmar algunos, sino una saludable práctica para cultivar una mente lúcida en un cuerpo decente y que tiene entre otras virtudes la de la ampliación de un vocabulario que se enriquece día a día .

Yo al menos soy autor reconocido de algunas expresiones que comenzaron siendo ingeniosas y ahora son de uso habitual, al menos entre mis amigos y compañeros de este deporte que a ratos te obliga a ser humilde por muy bien que lo juegues.

En esta zona desértica almeriense por la que ando, en los campos de golf hay mucha ” farfolla”‘ es decir: hierba alta , que los se creen muy listos llaman ” ruff”, o maleza en la que se pierden o esconden caprichosamente las bolas, y te hacen perder la paciencia, tiempo, puntos y dinero.

Más complicado resulta cuando la bola se cae por un barranco , al que nosotros llamamos ” El valle de Josafát” en honor al profeta, del que uno se acuerda con sentimientos poco religiosos cada vez que dirige con fuerza hacia él la bola en la que has puesto todas tus ilusiones .

Mi amigo Julio Blanco, que es experto en mandar la bola con fuerza a sitios imposibles, en lo que encontrarla es un milagro, dice que la culpa es del diseñador del campo que ha puesto más dificultades de las que se le habría ocurrido a una persona de bien, y como el lugar en el que jugamos, llamado Valle del Este, lo dibujó un inglés , se acuerda con palabras impronunciables en horario infantil de ese hijo de la Gran Bretaña , que encima ahora es un pringao que para regresar a España tendrá que enseñar su pasaporte.

Como ven hoy también me ha dado por escribir sobre cosas que no importan, porque  las otras resultan deprimentes .

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4 comentarios en “La farfolla, el valle de Josafat y el inglés.

  1. Es sano escuchar y, desagradable muchas veces, hacer publico lo que se ha escuchado. Desde luego es reconfortante ver como alquien disfruta, aunque sea a costa de Julio, que hace blanco, tan lejos, que no llega a verlo un buen “buscanidos”.
    Historias de golf, de mañana de brisas y tarde de chicharras. Abrazos

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