Periodismo de riesgo

Javier Valdez Cardenas

A veces me reconcilio con la profesión que he ejercido durante un porrón de años que no es la que practico hoy porque desde que me jubilaron  no escribo noticias sino que relato historias que tienen vida propia, cuento cuentos con moraleja o desnudo sentimientos sin demasiado pudor, porque el oficio de periodista es demasiado serio como para permitir que se confunda con lo que hacen algunos que aposentan sus reales en las tertulias, para sentar cátedra o repartir anatemas.

El desapego y la falta de respeto intelectual que mucha gente siente por los todólogos de guardia es el mismo que llevó a un personaje famoso a decir que trabajaba de pianista en un burdel porque no quería que su madre se avergonzase de él si descubría que era periodista.

En cambio ayer me volví a sentir orgulloso de pertenecer al oficio de gacetillero porque con  ocasión de la entrega de los premios internacionales de periodismo del Club Internacional de Prensa, la Asociación de corresponsales de prensa extranjera y la Asociación de periodistas y escritores árabes, todos los que recibieron un merecido reconocimiento a su trabajo se acordaron  Javier Valdez Cárdenas y de otros periodistas asesinados en Méjico por el narcotráfico, muertes que permanecen impunes y que convierten al país norteamericano en el más peligroso para la prensa después de Siria y Afganistán.

Por eso hoy, que se  cuestiona en tantos sectores la verosimilitud de las noticias porque hay gente que confunde el rumor infundado o la falsedad calculada que se transmite a través de las redes sociales con el periodismo de verdad, riguroso y arriesgado, es de justicia reivindicar la dignidad de un trabajo imprescindible en democracia, porque el periodismo consiste en contar lo que los poderosos no quieren que se sepa.

Premios

“Aquí no se mata por hacer periodismo, somos unos privilegiados, así que es una buena ocasión para homenajear a los menos afortunados”, dijo  Javier Martín Domínguez, Presidente del Club, y Rosa Montero que recibió el premio a su trayectoria profesional desnudó la realidad que viven hoy en día quienes hacen este trabajo, mermado en medios y en profesionales, y en ocasiones suplantado por la selva de las redes sociales, o como ella dijo “el oeste salvaje”, donde se practica  “lo que algunos llaman la post verdad que no es otra cosa que la mentira cochina de toda la vida”.

Tal vez nos quede el consuelo de que aún quedan hombres y mujeres que se juegan la vida por contar lo que sucede  y denunciar a los abusadores.

Junto a ella fueron premiados Martin Roberts como mejor corresponsal extranjero en España, Jan Martínez Ahrens, como mejor corresponsal o enviado especial español en el exterior y Fernando Aramburu, autor de la novela Patria, por su defensa de los valores humanos.

La Asociación de periodistas árabes premio a Mohammed Abdelkefi.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s