Firma invitada

26J. Alegato por la abstención responsable

Fernando Caro

Ante la próxima convocatoria de votaciones del próximo 26J, que no elecciones, la ABSTENCIÓN RESPONSABLE es una opción totalmente legítima frente al voto, frente a la aceptación o adhesión al sistema vigente.

¡Neguemos el alimento que nutre la maquinaria corrupta de los partidos que nos están conduciendo al abismo!

-Porque NO ES LO MISMO VOTAR QUE ELEGIR, y lo único que se nos permite a los españoles es la adhesión a listas cerradas y bloqueadas de ya elegidos por los gerifaltes de las oligarquías de los partidos –de aquellos que en cada momento los controlan con mano de hierro–; “Las listas las hago yo”, que dijera un día M. Rajoy .

Partidos que por otro lado no sino órganos del estado del cual reciben los fondos “lícitos” con los que, gracias a las aportaciones de todos, se financian.

-Porque quienes finalmente sean elegidos NO NOS REPRESENTAN: por pura consecuencia de lo anterior: representan a los que se deben, a quienes los han nombrado; NO SON RESPONSABLES ante sus votantes ¿cómo podrían serlo?

-Porque la CORRUPCIÓN, que deriva de tal irresponsabilidad es el resultado inexorable de todo ello; corrupción que impregna la gestión de los asuntos y de los recursos públicos. De carácter “sistémico”, como reconoció recientemente D. Carlos Lesmes, es el cáncer que acabará corroyendo y destruyendo por completo el cuerpo social.

-Porque sostener la vigencia del principio de LA IGUALDAD DE TODOS  ANTE LA LEY es una burla a la inteligencia.

-Porque la SEPARACIÓN DE PODERES es absolutamente imprescindible para poder elegir, estar representado, tratar de erradicar la corrupción, y para que el principio de igualdad de todos ante la Ley tome vida.

Otra forma de organizar la convivencia es posible; no existe un designio inexorable, todo es fruto de voluntades.

Pero sólo será posible acceder a ella deslegitimando a quienes nos someten hasta llegar pacíficamente a un período auténticamente constituyente en el que se establezcan las bases de un sistema basado en la efectiva aplicación de los PRINCIPIOS DE REPRESENTACIÓN, DE IGUALDAD ANTE LA LEY Y DE SEPARACIÓN DE PODERES, es decir, de una DEMOCRACIA.

En 1616, Galileo luchaba por propagar el hecho de que la Tierra no era el centro del Universo, cosa de la que hoy en día nadie duda.

En 2016, en pleno SXXI, algunos –ciertamente muy pocos– estamos empeñados en propagar que este sistema de votaciones periódicas, basado en la Ley Electoral de listas cerradas y bloqueadas elaborado por el último gobierno de Arias Navarro, de la que derivan las carencias señaladas, no es una democracia, es una oligarquía de partidos.

Está más que claro. Tan claro  como que lo que se propone no está por inventar, hace ya mucho tiempo que está inventado.

O eso o sometimiento voluntario. No hay más.

F Caro*. Fernando Caro, 63 años,  es Físico. Forma parte del MCRC, Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional, que lidera D. Antonio García Trevijano

 

 

A mi tita Charo

Por Elisa Morilla Reina

Tita …estás ahí ? o estás escribiendo una poesía con las alas de los ángeles ?o quizás estás leyendo el Quijote a los que te rodean .

Siento la necesidad de hablar contigo al igual que lo hago desde que nos dejaste  hace poco tiempo. No te has ido, estás aquí con nosotros, con tus hijos, con tus nietos con todos los que te quieren, yo te siento cada día, recuerdo tu cara, tu pelo blanco, tus andares que aunque al final ayudada con el bastón pero que no lo necesitabas, te hacía aún más elegante, tenías tanta fuerza en tu ser y tanto que dar a los demás que siempre todos te recordarán.

Tus poesías, tus poemas , tus escritos estaban cargados de sentimientos sin igual , llenos unos de alegría y otros de tristeza , como la vida misma pero llenos de sabiduría y bondad y lo más importante que siempre quedarán para la posterioridad .

Tu voz era como un canto de pájaros, tenía un tono especial que al escucharte te daba una fuerza brutal y sensación de paz y de bienestar.

Me gustaría decirte tantas cosas pero ya se que tú no quieres lágrimas ni penas en nuestro rostro reflejar por eso te escribo estas  cuatro letras y esta noche como cada noche te contaré más .

CUANDO EL SOL SE OCULTA

LLEGA LA NOCHE Y TU IMAGEN YA NO ESTÁ.

SIENTO UN VACÍO TAN GRANDE QUE NO SE CÓMO EXPLICAR.

ME QUEDO SOLA, TRISTE Y DESESPERADA SIN MÁS.

MIS OJOS SE CUBREN DE LÁGRIMAS

QUE JUNTAS Y AL COMPÁS NO DEJAN DE CESAR.

TÚ TE HAS IDO PARA NUNCA VOLVER MÁS

PERO TU IMAGEN, TUS RECUERDOS, TUS PALABRAS,

ESO, ESO NUNCA DESAPARECERÁ.

SABES QUE TE QUEREMOS Y QUE NUNCA TE PODREMOS OLVIDAR.

EN NUESTROS CORAZONES SIEMPRES ESTARÁS.

   Elisa Morilla Reina

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DE CÁDIZ, 1812, A HOY. CRISIS Y LIBERTAD.

Por Fernando Caro.

El vertiginoso empobrecimiento al que asistimos es inequívocamente, además, y en esencia, radical y rotunda pérdida de libertad, mayor sometimiento.

“Ante todo un aviso a los políticos de izquierda y derecha y a los intelectuales en general: recuerden que la deshonestidad y la cobardía siempre se pagan. No vayan a creerse que por años y años pueden andar en la erosión de la libertad y después poder volver repentinamente a su honesta defensa.”

¡Qué oportuna me resulta la paráfrasis de Orwell, en su tremendo prólogo a “Rebelión en la Granja” del ejemplar que ojeo!

Se nos dice que la Libertad es un sentimiento natural del hombre. Lo señala De la Boëtie, hacia 1550, a la vez que constata que el pueblo, teniendo en su mano ser libre, “…toma el yugo… prefiriendo no sé qué seguridad de vivir miserablemente antes que el riesgo de vivir libremente”. Y lo proclama la Constitución Francesa del año I (1793) «…tiene como base la naturaleza, como norma la justicia, como salvaguarda la ley…”

Como cualquier otro sentimiento puede modularse, exacerbarse o languidecer; cultivarse con esmero para hacerlo florecer o marchitarlo por completo; puede, en fin, ahogarse. Lo sabemos.

Su negación supone degradación de la dignidad de la persona. Primero negándole ser apocándola en la miseria material; en muchos casos acabando con su vida; a veces llegando al abominable exterminio del otro. La historia lo evidencia crudamente, y fiel a ciertas constantes ahí anda, sometiendo a inicuas y continuas afrentas a muchos congéneres y a tan noble sentimiento.

Pero “…las ansias de bienestar anidan en el hombre…” [Bastiat, 1850]. Son guías de nuestra conducta por las que reflexiono sobre la relativa capacidad de elección –en lo material- de que realmente disponemos aquí y ahora. Faceta de la libertad cuya base no se halla en la naturaleza sino en el poder adquisitivo, y que, una vez satisfechas las necesidades esenciales, nos permite colmar esos anhelos de bienestar. Por omitir la faceta relativa a las funciones “inteligentes”, y otros sentimientos propios del hombre, se considera una libertad tan inmediata como incompleta, incapaz de colmar cuanto nuestra complejidad como personas reclama.

El encarecimiento de los productos esenciales, alimentos básicos, energía eléctrica, gasolina u otros; el recorte, o la mera congelación de retribuciones y pensiones; las subidas del IRPF, del IVA o de cualquier otro impuesto, evidentemente aminoran nuestra capacidad de compra -de lo necesario, de lo complementario o de lo superfluo-. Es un hecho incuestionable.

Y esta situación se está haciendo últimamente demasiado frecuente, inaceptablemente normal.

Porque así es como se cercenan las posibilidades de elegir y colmar nuestras apetencias, así es como se cercena nuestra libertad: somos menos libres; estamos más sometidos.

El vertiginoso empobrecimiento al que asistimos es inequívocamente, además, y en esencia, radical y rotunda pérdida de libertad, mayor sometimiento.

Dos siglos después del Cádiz de 1812 me sorprende poderosamente que tal hecho no reciba la atención que merece en la plaza pública, que en ella no se pregunte: “¿quién siente la pasión de la libertad, habla en su nombre, enarbola su bandera y trata de que no sea una palabra hueca, un simple espejismo, una anécdota histórica en esta España de los albores del S XXI?”

No se trata de una cuestión baladí. Resulta esencial para quienes en la 2ª mitad del pasado siglo, desde la humildad, al precio del esfuerzo, el trabajo y la austeridad, accedimos a unos niveles de formación, bienestar y libertad más que aceptables. Y que vemos a nuestros hijos nuevamente asomados al abismo de la precariedad, nosotros mismos lo estamos, por las conductas de personajes carentes de cualquier escrúpulo moral.

No hace falta ser muy preclaro para identificar a los liberticidas de la hora presente: son los de siempre; los eternos benefactores de sociedades desnortadas. Una clase política mayoritariamente irresponsable; impune y proclive por tanto a todas las corruptelas que cotidianamente afloran, tras una gestión y una época que la historia juzgará como merece. Clase que ha disfrutado de la complicidad necesaria de un cuerpo social tan irresponsable como ella. Sin atisbo de solución.

Terrible y desasosegante, ¡qué espeso silencio atrona esta encrucijada! Y pese a lo dicho allá por 1550 me resisto a permanecer callado, aunque mi voz se ahogue en el ruido de fondo que todo lo engulle, que todo lo oculta y del que solo me llega un incesante “vivan las caenas” que dolorosamente martillea mis oídos.

“Libertad es el derecho de decirle a la gente lo que no quiere oír”. Orwell, de nuevo.

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EL PERFIL DEL SR. WERT Y LA ENSEÑANZA SECUNDARIA.
Por Fernando Caro

A propósito del nombramiento del Sr. Wert como Ministro de Educación, Cultura y Deporte, pude leer estos titulares en un periódico digital: “José Ignacio Wert: un profesor universitario en Educación. El sociólogo José Ignacio Wert se sitúa al frente de la cartera de Educación, Cultura y Deporte.”
Sin embargo en el cuerpo del texto se decía que “Wert es sociólogo y ha sido profesor en las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, además de subdirector del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y presidente de Demoscopia. Desde 1987 hasta 2003 ha sido presidente de Demoscopia, instituto privado dedicado a la investigación de opinión y mercado… Desde 2005 preside Inspire Consultores. Wert ha sido también presidente de ESOMAR, la Asociación Global de Investigadores de Opinión y Mercado, así como de la EFQM (European Foundation for Quality Management), que ha presidido entre 2003 y 2009 en representación de BBVA.”
Por tanto su reciente labor profesional, desde hace 24 años, guarda relación con la gestión de la calidad y otros asuntos, no con la docencia universitaria.

Mi profesión consiste en algo universal, muy antiguo y con unas leyes básicas bien conocidas como es el transmitir conocimientos. Es algo que la especie viene haciendo desde que lo es. Por eso se ha podido perpetuar como tal y evolucionar como lo ha hecho.
Allá por 1977 un calahorrano, el profesor Escudero Escorza, que sería premio nacional a la investigación educativa afirmó: “Profesores preparados, estudiantes motivados y un ambiente educativo adecuado, son los ingredientes indispensables para garantizar el éxito en los procesos educativos”. ¿Qué se puede objetar?
La importancia de la enseñanza secundaria está fuera de toda duda. François Revel dijo de sus profesores que son, tal vez, el colectivo más influyente en la visión del mundo que exhibe una sociedad porque “son quienes transmiten el conocimiento, o lo que ocupa su lugar, quienes moldean la cultura en su raíz y tienen en su mano la llave que abre a cada generación el acceso a una representación del universo”. Y por sus resultados en su tramo obligatorio, me parece incuestionable calificar nuestro sistema de instrucción pública como desastre sin paliativos. Como incuestionable que sea fruto de claras voluntades políticas y que urja remediarlo.

Y, ¿qué son los sistemas de gestión de la calidad? Son un conjunto de pautas que algunas empresas ponen en juego, voluntariamente, para aplicar en su actividad las determinaciones de una norma, la UNE-ISO 9001 o la del modelo EFQM, que mayoritariamente se aplica en el ámbito de la enseñanza.
Ahora bien la calidad en el hacer no puede confundirse con la gestión de la calidad según las normas señaladas. Son cosas totalmente dispares. Por ejemplo, si mi centro estuviera reconocido con la “Q” de oro, tras una severa auditoría EFQM, y yo impartiera la materia de mi especialidad en 2º de bachillerato, la Física, ¿querría ello decir que mi trabajo estaría mejor realizado y mis alumnos comprenderían, aprenderían y aplicarían mejor los conceptos físicos, como las Leyes de Newton, por ejemplo? Ciertamente no.
Es exactamente lo que le sucede a un texto cualesquiera: no se le podrá atribuir calidad literaria por el hecho de que carezca de faltas de ortografía; son cuestiones que discurren por planos independientes.
La gestión de la calidad genera sobrecostes (inflación). Aquella empresa que adopta un sistema de gestión de la calidad ha de establecer pautas documentales y operativas que evidencien su buena aplicación: resulta preciso un departamento o un responsable de calidad para ponerlo en marcha y mantenerlo y ello genera un coste inevitable. Como se trata de algo global, toda la plantilla ha de conocer, compartir y dedicar una parte de su jornada laboral a dar cumplimiento a las exigencias de la política de calidad. Finalmente habrá de soportar las auditorías reglamentarias, internas y externas, que certifiquen la conformidad del sistema, lo que supone otro gasto. Tales costes productivos se repercuten, necesariamente, en el precio final de los productos fabricados o bienes suministrados.
El escepticismo que me suscita el asunto es total. Y el Sr Wert, sociólogo, procede de ese campo profesional según reseñan.

A mi modo de ver nuestra enseñanza secundaria adolece de muy graves defectos, ignora su genuino propósito y la dinámica interna más acorde con él, a la vez que opera sobre supuestos de dudosa validez con aquellos a los que hemos de formar. Y la tarea que ha de llevar a cabo está plagada de dificultades pues la complejidad, aquí y ahora, es la mayor jamás conocida. Finalmente, no se olvide que el colectivo profesional es el que es, algo también mejorable, por las propias bases en las que se sustenta la actividad.

Yo entiendo que el ministro, en una cartera tan amplia y compleja como la de la que hablamos, habrá de trabajar con un equipo que le marcará ciertas pautas de actuación en campos tan heterogéneos. Pero también que él, con un perfil profesional muy nítido según su trayectoria, será quien marque la impronta en ciertos asuntos como la propia selección de sus colaboradores, y no a la recíproca.
Por ello opino que su perfil no es el que más conviene a la enseñanza secundaria, que conozco por mi trayectoria profesional. Digo que no es el mejor director para una orquesta mediocre que tiene que interpretar una pieza de dificultad segura en una sala de conciertos abarrotada, donde la inmensa mayoría desconoce qué hacer a ciencia cierta.
Y también que son necesarias medidas urgentes que nada tienen que ver con presuntos blanqueos por aplicación de sistemas de calidad, como son la recuperación de los valores asociados al esfuerzo, la dedicación, la capacidad natural y el mérito, acreedores de reconocimiento y recompensa.
Fernando Caro.
Profesor del IES “Hermanos D’Elhuyar”. LOGROÑO.
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